Una vez más me siento ante un folio en blanco. Aunque hoy el tema lo tengo claro. Hay circunstancias que determinan el camino vital. Algunas personas se marcan un objetivo y hasta que no lo alcanzan no cejan en el empeño. A veces, en el peor de los casos, no importa los medios para conseguir el fin. No es mi caso. Mi camino ha ido perfilándose por las circunstancias de la vida. Así que hoy me despido de ustedes.

Hoy se cierra una etapa de mi vida que empezó con una pregunta  muy simple y a la vez compleja “¿Me vas a echar una mano con el periódico?” En aquel momento Antonio Pérez, mi hermano, recabo mi ayuda. Yo no sabía que había que hacer, como escribir un artículo (sí, a  día de hoy tampoco, dirán algunos), cómo maquetar o… Todo nuevo, todo por descubrir y una sola certeza: su confianza plena en mí, en mis capacidades y en que surgirían aquellas que yo ignoraba que poseía pero  que él sí veía. Juntos codo con codo, con alegrías, sinsabores, zancadillas y…amigos. Muchos amigos. Casi ocho años después aquí estamos; aquí está Wadi-as Actualidad y Cultura. Abierto a la colaboración, libre, plural, singular y plenamente vivo. Mi etapa acaba o solamente se interrumpe. No sé. Durante todo este tiempo mis artículos de opinión han sido libres, sin vinculación política, solo lo que mi espíritu creía que debía “gritar” a los cuatro vientos. Yo no estaré pero Wadi-as, sus páginas, sus colaboradores y su editor/director permanecerán.

Ahora ha llegado el momento de la despedida. Con una nueva  maleta de capacidades por descubrir, aun inéditas, aun desconocidas pero con un mismo billete: confianza. Una nueva etapa iniciada casi de igual manera “¿Me ayudas a levantar Guadix?”. No sé cómo, ni de qué manera ni lo que se espera de mí pero la sencillez, la humildad de Jesús Lorente ha sido su auténtico valedor. Guadix nos une.

Podría haber respondido NO permaneciendo guarnecida entre mis letras, haciendo públicos el descontrol actual; cobijada en las páginas ante la avalancha de puñales críticos que se preparan (según me comentan). Pero sería una cobardía por mi parte pensar más en las puñaladas traperas que en dar un paso adelante. No. No tengo miedo a esas posibles tropelías. Cobarde habría sido quedarme quieta, criticar y volver la espalda a mi ciudad. Ante esa pregunta  ¿Me ayudas…? No puedo negarme. No puedo decir no. ¿De qué vale quejarnos de prepotencias, desgobierno, caos de gestión si cuando te dicen “haz algo, ayuda a cambiar las cosas” nos encogemos de hombros y decimos “no va conmigo”? Yo no puedo dar la espalda. ¿Y ustedes? Y digo SI. Aquí estoy para lo que haga falta. Para lo que se me necesite.Sin promesas, sin pactos, sin prevendas…

Cuando las personas te decepcionan, pierdes la fe en el mundo y en la humanidad. Necesitas con urgencia de nuevo confiar. Y a mí me gusta la gente. Respeto a todo ser humano. Aprendo de cada una de las personas con las que hablo, con las que escucho, con las que me escuchan. Da igual si son ancianas, jóvenes o niñas. Son experiencia vital que trasmiten sabiduría. Y necesito a la gente. Necesito confiar en las personas. No puedo quedarme en la negra decepción porque  si algunas te decepcionan, siempre surge alguien que de nuevo te hace creer en la “buena gente”. Eso ha sucedido. Y… Miedo ¿Quién dijo miedo? Yo no  si miedo se traduce en temor  por lo que puede venirme encima de los que no aceptan que se les señalen las verdades, de quienes se niegan a abrir los ojos ante la realidad de Guadix. ¿Miedo? Sí, si no soy capaz de estar a la altura.

Sin embargo, tengo una recarga inmensa de ilusión, de esperanza, de ganas de trabajar porque de nuevo la confianza plena está presente. Y ¿qué más necesito? Yo no sé de que soy o no capaz. Solo sé que si las personas creen en mí me crezco, me desdoblo si hace falta para estar a la altura de esa confianza, para no defraudar a nadie.

Y confianza, no la que depositan en mí sino  la que deposito  en la “buena gente” no he tenido que buscarla muy lejos. Humildad, sencillez, ambición para nuestra ciudad, no ambición personal…esa es la persona que ha rendido mi resistencia: Jesús Lorente.

Es tiempo de mirar hacia adelante, de dar un paso al frente por nuestra ciudad, por sus barrios, por su gente…por nuestro futuro. Y estaré al lado de esa persona a la que me une Guadix. Un proyecto de/para personas sin distinción de ningún tipo. Jesús Lorente es “buena gente”. Para mí es el mejor calificativo que se le puede  dar. Pero…no se equivoquen. Buena gente no quiere decir que no tenga capacidad de decisión y acción. Porque él, porque yo, porque ustedes estamos hartos de tanta palabrería barata. Ha pasado el tiempo de hablar. Ahora hay que hacer. Ese es la mejor descripción de su proyecto de ciudad: hacer.

Y hay algo que me gusta sobremanera de él: es uno más en el equipo. Ser jefe  no es “estar en el plato y en las tajadas “sino la capacidad de crear un equipo de trabajo dinámico, activo, ilusionante e ilusionado, con capacidad de trabajo dando a cada cual su propio espacio confiando en sus capacidades. Un equipo de trabajo en el que la juventud está presente. Porque ellos son el relevo, los que tienen que dar “el callo” para poner voz a los que ahora empiezan, con sus problemas, con sus anhelos, con sus preocupaciones y esperanzas de futuro. Sí, el equipo está compuesto por personas jóvenes en edad pero tremendamente preparadas y personas jóvenes de espíritu para que entre todos seamos capaces de sacar a Guadix de esa indolencia que parece haberse extendido por todos los barrios de la ciudad. Juventud y experiencia, buen combinado para avanzar.

Pero además, el equipo se expande porque Jesús quiere hacer partícipe a toda la ciudadanía, que sea un equipo de trabajo compuesto por todos y cada uno de los habitantes de Guadix. Porque juntos conseguiremos un futuro más prometedor. Un buen tipo este Jesús. Por eso estoy con él. Porque Guadix es lo que importa. A todos. A Jesús Lorente, a su equipo y  los que viven en él.

Sí, cierro una etapa. Casi ocho años en los que he tenido el privilegio de conocer a muchas personas que me han enriquecido profesional y personalmente. Personas todas que se han convertido en amigos, más que colaboradores, que me han hecho sentirme enormemente orgullosa de formar parte de su vida como ellas lo han formado, lo  forman de la mía. Hoy soy esta Encarni Pérez gracias a todas aquellas personas que estaban, están y estarán conmigo. Las que me aportan; las que me restan. Formáis parte de mi vida y sois mi gran bagaje existencial. Muchas gracias por vuestro cariño, apoyo y sabiduría para lo bueno, para lo malo. Aprender de vosotros ha sido todo un privilegio.

Abro nueva etapa. Con vosotros.

Por Encarni Pérez. Nº 2 de la candidatura municipal del Partido Popular

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