El programa iba dirigido a niños y niñas de 4 a 11 años de Albuñol y La Rábita y ha incluido a monitores del Plan Inclusión Activa Progresa de la Diputación de Granada

130 menores de entre 4 y 11 años de las localidades de Albuñol y La Rábita han participado en la primera edición del Campamento EmociónArte, un proyecto socioeducativo que comenzó en julio y ha finalizado el último jueves de agosto. Este programa nace del área de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Albuñol, en colaboración con la Diputación de Granada, donde según la diputada de Bienestar Social, Olvido de la Rosa, “se pone en práctica todo lo adquirido durante el curso escolar y se incide en el desarrollo personal a través de interesantes actividades que enseñan diversos valores y emociones”. El programa ha incluido, además, monitores del  Plan Inclusión Activa Progresa, un proyecto impulsado por la Diputación en el que colabora la Universidad de Granada.

El proyecto EmociónArte ha cumplido su primera edición con más de un centenar de pequeños, seis monitores, una coordinadora técnica y la educadora de Servicios Sociales Comunitarios de Albuñol como coordinadora general. Este campamento se ha desarrollado dentro del ámbito de la cooperación, participación y creatividad, dividiendo las actividades por semanas, donde cada siete días se centran en juntar valores y emociones en diferentes bloques temáticos. Así, algunas semanas se practicaba la sensibilidad con emociones como amor y tristeza; la amistad con miedo y admiración; o la confianza y autoestima con la curiosidad y la añoranza.

El proyecto socioeducativo EmociónArte ha trabajado también con actividades culturales y de ocio, apoyo escolar trasversal, juegos y deportes como prácticas con kayaks, expresión artística (audiovisual, corporal, musical, dinámica de emociones), coeducacion con visitas de expertos y mindfulness, además de contar con la colaboración de personas del pueblo. El objetivo ha sido conseguir mejorar la autoestima, fomentar la superación personal y valores de respeto e integración social.

En la recta final del Campamento EmociónArte, los pequeños participantes han realizado actividades centradas en temas medioambientales dando forma a un huerto en el Colegio Natalio Nivas; en tareas de reciclaje para el diseño de ‘muñecos crece pelos’ con medias recicladas o instrumentos musicales con botellas recicladas; o en labores culinarias aprendiendo a hacer pan, tortas fritas y buñuelos con chocolate en La Rábita.

Desde la organización de este campamento se espera un incremento de los participantes para el año que viene, contando con un mayor número de voluntarios y expertos que enriquezcan la formación de los más pequeños.

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