El primer domingo de Adviento, un grupo numeroso de personas de Vida Ascendente de los pueblos de Caniles, Cúllar y Zújar nos desplazamos a Guadix para ganar el jubileo del beato D. Manuel Medina Olmos.

Comenzamos con un encuentro con nuestro obispo en el Hospital Real. Allí hablamos de cómo funciona Vida Ascendente en nuestra diócesis y del bien que este movimiento hace a las personas mayores. También de la necesidad de que Vida Ascendente empiece a andar en más parroquias de nuestra diócesis.

Vida Ascendente es un movimiento de Apostolado Seglar de jubilados y mayores, que se reúnen en pequeños grupos para fomentar una amistad fraternal, profundizar en su fe y crecimiento espiritual, poniendo al servicio de la Iglesia su caudal de fe, experiencia y tiempo. Sus principios básicos son la amistad, la espiritualidad y el apostolado.

El movimiento, que está actualmente extendido en los cinco continentes, empezó en 1952, en una parroquia en los alrededores de París donde un grupo de jubilados se reunían para orar y reflexionar a la luz del Evangelio. Entendían que esta era la misión que a su edad podían desempeñar en la Iglesia y en la sociedad.

Es un movimiento de seglares en el que los sacerdotes colaboran ejerciendo las funciones propias de su misión, siendo su tarea la de animar y acompañar en la fe, en la formación espiritual y en la evangelización.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

tres + dos =